martes, 17 de marzo de 2009

Fellatio. Raúl Zurita. Chile, 1951

Raúl Zurita
FELLATIO

¡Al que se mueva le aceito el culo a bayonetazos!
La puta que los parió…
La arenisca del suelo se me enterraba en la boca
y se escuchaban voces por los altoparlantes.
De pronto tocaron la canción nacional.
Esta es la canción nacional de Chile no de Cuba mierdas, gritó, mientras
me levantaba a patadas.
El viento me dio en la cara y vi a los otros.
La bandera se iba elevando al frente. Pensé: sólo
es un trapo, pero no era un buen momento para discutirlo.
Canté la canción nacional y quise que no acabara nunca.
Cuando terminó nos taparon la cara con nuestros propios sacos y nos
hicieron correr entre dos filas
de soldados.
Mientras caía se me desprendió el saco y vi el último culatazo.
La punta de la culata me rompió los dientes y penetró en mi boca.
La vi mientras se venía y luego el resplandor del golpe.
Mi amiga se la chupaba a un amigo y fue duro.
Amargas fellatio las del amanecer.



Comentario

La característica potencia de la poesía de Zurita hace especial alarde en esta obra suya que aparece publicada en su última entrega, In Memoriam. Esta fuerza sobrecogedora surge desde el título y se introduce como un viento huracanado en cada rincón de la habitación del lector. No es el calibre de las palabras utilizadas las que otorgan esta magnitud de poder al poema, ellas sólo son vías por las cuales dicha potencia circula. Independientemente de si conocemos o no las circunstancias en que el escrito nos sitúa, se respira entre los versos una atmósfera de creciente violencia. No hay ambigüedad de términos, desde el primero al último verso, toda la estructura literaria nos golpea con rabia, con ira, casi como haciendo de nosotros, los lectores, parte de la fila de víctimas y tomando la poesía sin disimulos, el papel violento del abusador. Una continuidad casi narrativa, sin adornos de dudosa literatura. Salvo el título (para algunos), ninguna palabra que pueda considerarse extraña. Los versos discurren como un vendaval y nos remecen hasta el choque. El final, notabilísimo, nos arranca, con la misma fuerza que nos arrastraba desde el inicio, hacia un contexto distractor de espectacular aplicación. Sin duda un poema impresionante.


Datos del autor


Raúl Zurita (Valparaíso, Chile, 1951)
Realizó sus estudios básicos y medios en Santiago. Luego inició sus estudios de Matemáticas, para luego interrumpirlos y dedicarse a la poesía. Finalmente estudió Ingeniería Civil en Estructuras en la Universidad Federico Santa María. En los ´70 comenzó a formar parte del grupo CADA (Colectivo de Acciones de Arte), junto a los artistas "Lotty" Rosenfeld, Juan Castillo y el sociólogo Fernando Balcells. En 1990 es nombrado agregado cultural en Roma. En 1993 escribió en el desierto de Atacama, con letras gigantes, para que pudiera ser vista desde las alturas: "Ni pena ni miedo", con la cual pretendía dar un mensaje de esperanza al pueblo chileno. Recibió el Premio Pablo Neruda (1989), el Pericle d’Oro (Calabria, Italia, 1994) y obtuvo la beca Guggenheim, para luego desempeñarse como profesor de Literatura en la California State University. Fue premiado con el Premio Nacional de Literatura en el 2000. Premio Nacional de Literatura de Francia 2004. Libros: Purgatorio (1979), Anteparaíso (1982), Canto a su amor desaparecido (1986), El amor de Chile (1987), Selección de poemas (1990), La vida nueva (1994), Canto de los ríos que se aman (1995), Poemas militantes (2000), Sobre el amor y el sufrimiento (2000), INRI (2003), In Memoriam (2008).

1 comentario:

  1. Roberto :
    Me da gusto estar en tu página una vez más
    Ahora ya te seguiré la pista.
    Rossana
    Uff!!
    Ya son las 11.20 ,nos veeeeeeeeemos
    Rossana

    ResponderEliminar